Reiki en Embarazadas

La terapia de Reiki realizada en embarazadas resulta muy beneficiosa. Cuando una mujer embarazada recibe una sesión de Reiki en cualquier fase del embarazo, la energía vital la reciben los dos. Un bebe que recibe energía Reiki desde el vientre de su madre suele ser un bebe más tranquilo y equilibrado emocionalmente.

En la primera fase del embarazo, (de 1 a 3 meses)

Normalmente sentimos en los primeros meses, náuseas, mareos, cansancio, cambios  de humor inesperados, cambios en nuestro cuerpo que pueden llegar a ser muy molestos.

El Reiki en este momento nos ayudará a disminuir o incluso a eliminar estas sensaciones que tanto desagradan y a sentirnos bien con los cambios que estamos experimentando en nuestro cuerpo.

En la segunda fase del embarazo, (de 4 a 6 meses)

Nos sentimos pletóricas y nos creemos capaces de hacer todo y poder con todo. Eso nos provoca estar más cansadas, nos creamos un estrés muchas veces innecesario, y nos volvemos más exigentes con nuestras parejas, nos tornamos más “insoportables” por momentos.

Si realizamos  Reiki nos tomaremos una hora para estar con nosotras mismas, para relajarnos, para sentir a nuestro bebé que está creciendo en nuestro vientre, frenaremos esa tensión y ese estrés que nos provocamos sin darnos cuenta y que sufren las personas que están a nuestro alrededor,  nos sentiremos calmadas , tranquilas y con una sensación de bienestar general.

En la tercera fase del embarazo, (de 7 a 9 meses)

Empezamos a sentir dudas, “¿lo sabré hacer? ¿me dolerá mucho? ¿entenderé al bebe cuando llore?” son dudas normales que nos acechan porque sabemos que ya queda poco para que nuestro hijo nazca. Entonces entramos en otra etapa de carrera. La habitación del bebe tiene que estar perfecta, la ropita, la bañerita, el carrito, la bolsa con las cosas del bebe para ir al hospital en el momento clave,… y volvemos a provocarnos estrés, ansiedad por que esté todo perfecto, nervios porque llega el momento, además como añadido a estos nervios, nos notamos que no estamos tan ágiles como siempre hemos sido y nos sentimos mas sensibles aún que en la segunda fase del embarazo, queremos hacerlo todo nosotras para que esté perfecto y acabamos esforzándonos demasiado para el estado en el que nos encontramos. Cuando nos miramos al espejo vemos que nuestro cuerpo no es como el que era antes, esa tripa inmensa que no deja que nos veamos los pies, o que no nos permite ponernos nuestra ropa favorita,  es un agobio y una pequeña depresión que nos provocamos, de forma inconsciente, que se exterioriza siendo mas exigentes que nunca, mas sensibles a cualquier comentario que nos hagan.

Todos estos miedos, dudas, agobio, estrés, que nos provocamos, los podemos eliminar con Reiki ya que nos equilibra y nos da más energía donde la estamos necesitando, armonizamos nuestros chakras y esto permite que se liberen todas la emociones que no queremos conservar.

Cuando se acerca la hora del parto podemos prepararnos potenciando más, las zonas que más energía van a necesitar en ese momento tan especial en nuestras vidas. Llegaremos al parto, tranquilas, serenas, felices, sintiéndonos muy bien y estando preparadas para disfrutar de ese momento tan maravilloso como es el nacimiento de un hijo.

Loli F. Bosch

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